Se conoció el testimonio de una médica que habló sobre el uso del Propofol con fines sexuales y la utilización de una "vincha bis" para determinar niveles de anestesia. Se sospecha que Hernán Boberi y Fini Lanusse habrían usado esta vincha para administrar medicamentos sustraídos del Hospital Italiano.
Algunas de estas vinchas fueron encontradas durante allanamientos en la casa de Boberi, lo que podría vincularlos directamente con el robo y uso indebido de los fármacos.