La alta representante de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Caya Calas, condenó los "actos terroristas abominables" tras el bombardeo ruso en Kiev.
El ataque, que impactó zonas residenciales, dejó dos muertos y 56 heridos, y es interpretado como una estrategia rusa para aterrorizar a la población civil ante dificultades en el campo de batalla.
Calas afirmó que estos actos buscan matar al mayor número posible de civiles.