El último fin de semana largo, correspondiente al 25 de mayo, se posicionó como el tercero más importante del año en términos de movimiento turístico en Argentina, superando al de Carnaval y quedando solo detrás del de Semana Santa. Cerca de un millón y medio de turistas viajaron por el país.
El gasto promedio por persona superó los 100.000 pesos, un 18% más en términos reales que el año anterior. Sin embargo, la estadía promedio cayó un 30% y el impacto económico total real disminuyó un 9,9%, en parte debido a que el feriado duró un día menos.