Donald Trump solicitó a varios países de Oriente Próximo, incluyendo Arabia Saudita, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania, que se sumen a los Acuerdos Abraham para normalizar relaciones con Israel. Trump vinculó un eventual acuerdo de paz con Irán a la adhesión de estos países a la iniciativa.
Sin embargo, varias fuentes diplomáticas advierten que estos procesos no están interrelacionados. Algunos de los países mencionados han mostrado reticencia a participar en estos acuerdos, argumentando que entran en conflicto con sus ideologías fundamentales o que no confían en la palabra de las partes involucradas.