El informe de CEPA señala un incremento desproporcionado en las tarifas de transporte público (subte, colectivo, tren) muy superior a la inflación y a los aumentos salariales, afectando significativamente el poder adquisitivo de los trabajadores.
Se destaca que el gasto mensual en transporte para un trabajador que usa colectivo y subte pasó de 2,6% a 17,3% del salario mínimo vital y móvil entre diciembre de 2023 y abril de 2026, evidenciando un grave impacto en el bolsillo de la gente.