Se reportó un feroz tiroteo en Zárate, donde una banda de delincuentes se enfrentó a la policía y la prefectura. El incidente comenzó cuando un vehículo con patente cambiada, con pedido de secuestro activo, fue detectado. Los malvivientes, fuertemente armados con pistolas Glock y un kit "Ronnie" que simula un fusil, abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad.
Uno de los delincuentes, identificado como el hijo del subsecretario de seguridad de Zárate, Alejandro Ferreira, se parapetó en una obra en construcción y disparó contra los efectivos. Afortunadamente, no se registraron heridos entre los vecinos ni los uniformados, a pesar de los numerosos disparos que impactaron cerca de viviendas y una ventana donde jugaban niños.
El subsecretario de seguridad, Alejandro Ferreira, fue desplazado de su cargo. Él declaró no tener relación con su hijo desde hace dos años, pero la justicia investigará su posible complicidad. La banda, compuesta por jóvenes de entre 18 y 43 años, se dedicaba al robo de autos y operaba desde viviendas alquiladas en la zona.