Se generó una fuerte discusión entre Viviana Canosa y Alejandro Fantino sobre la interna del gobierno de Javier Milei.
La tensión comenzó cuando Fantino utilizó la palabra "psicótico" en un análisis sobre el ambiente político, lo que llevó a Canosa a sentirse aludida y a levantar la discusión.
Canosa cuestionó la opinión de Fantino sobre que la interna del gobierno beneficia la competencia, mientras que Fantino defendía su análisis sobre la dinámica de poder y la comunicación gubernamental.
La discusión escaló con interrupciones y cruces verbales, llevando a Fantino a sacarse los auriculares y a retirarse momentáneamente de la conversación.