La familia de Axel González sospecha que tres policías de la Comisaría Segunda de Fontana están involucrados en su desaparición, ya que fueron los últimos en verlo. La madre, María Gómez, expresó su desconfianza hacia la policía local y solicita la intervención de fuerzas federales.
Se investiga la posible participación de la familia de la ex pareja de Axel, quienes ya tuvieron antecedentes violentos con él. El ex suegro y ex cuñado de Axel se encuentran entre los siete detenidos, junto a un boxeador sospechado de desviar la investigación.
El ministro de Seguridad de Chaco no descarta ninguna hipótesis, pero la familia apunta directamente a la policía, argumentando que la propia fuerza sospechada participa en la búsqueda.