La búsqueda de Axel ha dado un giro impactante con la apartación de policías de la investigación. Se conoció un relato escalofriante sobre gritos y una paliza escuchados desde una celda, apuntando a la policía provincial como principal sospechosa. Se menciona que dos, e incluso tres policías estarían involucrados en la desaparición de Axel, quien solo quería ver a su hija de tres años.
La familia de Axel, acusada de venta de drogas y tenencia de armas, ya había sufrido un ataque previo en 2024, cuando Axel y su hermano recibieron disparos en las piernas. Los mismos policías que supuestamente amedrentaban y detenían a Axel son ahora sospechados de haberlo perseguido y golpeado en un patrullero, fracturándole las costillas. Se destaca la coincidencia de que siempre son los mismos tres policías los que interactuaban con Cuno Gómez, el ex suegro de Axel, quien también está acusado de venta de drogas.
José Luis, padre de Axel, confirma la falta de vínculo con su ex suegro debido a actitudes sospechosas y una mirada "maliciosa". Expresa su temor de que Axel esté secuestrado y lamenta que la investigación avance tan lentamente, a pesar de la movilización de la familia y vecinos. Se critica la inacción de la justicia y la falta de intervención de fuerzas federales o gendarmería ante la sospecha de connivencia policial.