Más de un millón de musulmanes han llegado a la Meca para la peregrinación anual del Hajj, a pesar de las advertencias de viaje por la guerra en Oriente Medio. Los peregrinos se sienten seguros en la Ciudad Santa, y se espera un aumento de visitantes extranjeros respecto a 2025.
Arabia Saudita, aunque fue blanco de ataques iraníes al inicio de la guerra, ha visto cesar estos ataques tras un alto el fuego en abril. Sin embargo, la interceptación de drones procedentes de Irán una semana antes de la peregrinación genera preocupación.
Las conversaciones entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra continúan en terreno inestable, con Donald Trump amenazando con nuevos ataques. La embajada estadounidense en Riyadh ha ajustado su plantilla para asistir a sus ciudadanos.