Una discusión entre dos clientas en un comercio gastronómico de Neuquén escaló a violencia física cuando una de ellas arrojó una bolsa de papas fritas a la otra. El altercado provocó un escándalo en el local, con golpes de puño y tirones de pelo.
La pelea, que comenzó por un problema de atención, se tornó incontrolable, requiriendo la intervención de otras personas para separarlas. El incidente evidencia la creciente tensión y violencia en interacciones cotidianas.