El Papa Francisco publicó su primera encíclica, titulada "Magnífica Humanidad", donde alerta sobre los avances de la inteligencia artificial y pide perdón por la tardanza de la Iglesia en reconocer la esclavitud.
La encíclica aborda las nuevas formas de esclavitud, especialmente en la explotación infantil y adolescente para la obtención de "tierras raras". También se đềmanzan soluciones tecnológicas sostenibles para reducir el impacto ambiental.
El Papa enfatiza la necesidad de no deshumanizarse ante el avance de la IA y presenta el documento junto a representantes del sector, pidiendo precaución y cuidado en su desarrollo e implementación.