La persistencia y fluctuación de la niebla en la autopista Buenos Aires-La Plata se deben a variaciones en el viento y la temperatura. Cuando la temperatura desciende, la visibilidad se reduce drásticamente, sumergiendo la autopista en una nube.
A pesar de la salida del sol, que debería mejorar la luminosidad, la niebla puede volver a espesarse. Estas formaciones de suelo compactas y frondosas pueden reaparecer en cualquier momento del día, afectando el rango óptico y la seguridad vial.
Se recomienda estar atento a las actualizaciones y circular con precaución, ya que la niebla puede ir y venir, modificando las condiciones de visibilidad de forma imprevista.