Melina enfrenta la balanza y, a pesar de haber bajado casi 14 kilos en tres meses, sube 700 gramos (llegando a 100.700 kg) tras un permitido, quedando en alerta para la eliminación. Se aclara que son 100 gramos de diferencia para quedar en alerta.
Se explica que es normal un leve aumento de peso después de disfrutar de un gusto, pero se enfatiza la importancia de retomar el tratamiento. Melina reconoce haber disfrutado la comida y tener dificultades con el consumo de agua, factores que podrían haber influido en su aumento.