El aula que Matías Berardi ocupaba en su colegio fue nombrada en su honor con una placa conmemorativa. En otra aula, sus compañeros crearon un póster para mantener viva su memoria.
A pesar de que han pasado 14 años desde su asesinato, todos los alumnos del colegio conocen la historia de Matías, incluso los más jóvenes. El lema de sus compañeros es "prohibido olvidar", y aseguran que no lo harán.