El presidente de Brasil, Lula da Silva, completará 15 sesiones de radioterapia superficial y preventiva en las próximas tres semanas como tratamiento complementario a la operación de un carcinoma basocelular. A pesar del tratamiento, el mandatario de 80 años podrá mantener sus actividades sin restricciones.
En 2011, Lula ya había enfrentado un cáncer de laringe que superó con quimioterapia y radioterapia. Su estado de salud es de interés público ante su preparación para las elecciones de octubre.