Se debate si los modos del presidente Javier Milei son un tema de gravedad jurídica o judicial. Se argumenta que, si bien los modos pueden gustar o no, no necesariamente implican una gravedad legal, a diferencia de la corrupción.
Se concluye que el mejor análisis generalmente lo hacen las sociedades y que los gobiernos deben ser evaluados al finalizar sus mandatos, cuando la ciudadanía se expresará en las urnas.