El mensaje se centra en la necesidad de reconciliación con Dios a través del evangelio de la paz, predicado por Jesucristo. Se enfatiza que la humanidad, al estar muerta en delitos y pecados, necesita salvación, libertad y a Cristo.
Se compara la misión de los creyentes con la del apóstol Pablo, llamándolos a ser predicadores de la paz y a compartir el evangelio para que las personas alejadas de Dios puedan encontrar reconciliación y disfrutar de la vida.
Se subraya que la paz con Dios es fundamental para poder disfrutar de la vida, y que esta paz se logra a través de Jesucristo, el príncipe de paz, cuyo nacimiento y obra son el mensaje central de la Navidad.