Irán acusó formalmente a Estados Unidos de violar el alto al fuego tras bombardeos en la provincia de Hormozga, advirtiendo que se defenderá y responsabilizando a Washington por las consecuencias.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, enfrió las expectativas de una resolución inmediata, indicando que la redacción de un acuerdo podría llevar días. Advirtió firmemente que el estrecho de Hormuz se reabrirá "de una forma u otra".
Donald Trump intimó a Irán a entregar sus reservas de uranio enriquecido y supeditó un eventual acuerdo a una coalición mundial, solicitando la adhesión obligatoria de seis países islámicos.