La gran inundación de 1997 en Breslavia destruyó el estudio fotográfico de Camil Zaremba, quien se dedicaba a la fotografía publicitaria.
A pesar de perder sus pertenencias, Zaremba logró salvar su colección privada de cámaras antiguas, incluyendo su favorita, una ACFA alemana formato 6x6.
Las cámaras expuestas muestran su evolución como fotógrafo y su conexión con la historia de la fotografía.