Los festejos del 25 de Mayo estuvieron marcados por la interna libertaria, con el presidente Javier Milei asistiendo a la Catedral Metropolitana acompañado por su gabinete y saludando a la gente.
Previamente, Milei rindió homenaje frente a la tumba de San Martín junto al jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, un gesto significativo que contrasta con el año anterior.
La homilía del arzobispo García Cuerva, titulada "Basta de arengar la división y la polarización", fue un llamado a la unidad en medio de las tensiones políticas.