Juan Pablo, el inquilino, explica las razones de su inasistencia a las citaciones judiciales, alegando problemas de salud y una pancreatitis que lo mantuvo internado.
A pesar de la acusación de robo de 10 millones de pesos contra la dueña, Solange, Juan Pablo aún permanece en la casa sin pagar alquiler. La defensa de Juan Pablo argumenta que, al alquilar un inmueble, el propietario pierde el usufructo, independientemente de si el contrato es informal.