Un hombre de 51 años, identificado como Javier Aguiló, murió tras un accidente fatal en una acequia en Godoy Cruz, Mendoza. Su auto quedó completamente destrozado.
Lo más indignante del hecho es que, en lugar de socorrer a Aguiló, que se encontraba inconsciente dentro del vehículo, varias personas se acercaron al lugar para robarle. Las cámaras de seguridad captaron sombras de "buitres" merodeando el auto, aprovechando la desgraciada situación.
El código penal contempla el "hurto calamitoso" o "hurto agravado" para estos casos, que prevé penas de dos a seis años de prisión. Los responsables de este repudiable acto ya estarían detenidos.