Un feroz incendio arrasó una zona residencial en el distrito de Santa Ana, Filipinas, dejando unas 170 casas destruidas y 350 familias sin hogar. El fuego, que alcanzó el nivel 5 de alerta, se propagó rápidamente avivado por el viento.
Los bomberos lucharon durante horas para contener las llamas, que se desataron alrededor de las 5 de la tarde hora local. Equipos de emergencia continuaban trabajando hasta altas horas de la noche. Afortunadamente, no se reportaron heridos.