Nasir West, de 21 años, fue abatido tras abrir fuego cerca de la Casa Blanca. Contaba con antecedentes en el servicio secreto, incluyendo incidentes en 2025 y 2026 relacionados con el acceso a la residencia presidencial.
En redes sociales, West afirmaba ser Osama Bin Laden o Dios, y se le describió como una persona con trastornos emocionales y una posible obsesión con la Casa Blanca.
Un funcionario estadounidense detalló que West tenía una orden de alejamiento previa.