El programa abordó la compleja situación de Brian Sarmiento y sus hijas, quienes desean quitarse su apellido debido a la falta de vínculo y responsabilidad paterna. Las hijas, ya adolescentes, consideran al esposo de su madre como su verdadero padre.
Se reveló que, si bien Brian Sarmiento ingresó a Gran Hermano con la intención de ponerse al día con la cuota alimentaria, la deuda era considerable y el vínculo con sus hijas sigue fracturado. A pesar de haber pagado una parte de la deuda, la relación personal no se ha recompuesto.
Dayana, madre de una de las hijas, expresó su frustración ante el egoísmo de Brian, quien se opone a que su pareja adopte legalmente a las niñas. La situación genera angustia en las hijas y las madres, quienes buscan una solución a esta prolongada desvinculación paterna.