Un fotógrafo de Belgrano realizó una particular promesa al cruzar la cancha de rodillas, una acción que generó comentarios y anécdotas entre los presentes.
Se relata la experiencia del fotógrafo, quien mencionó que se gastaron sus pantalones y que, a pesar de la dificultad, fue una vivencia divertida.
Se especula sobre la posibilidad de que esta acción sea repetida en el futuro, pero se descarta por considerarse una vergüenza, y se menciona la zona de Herlings, cerca de El Porvenir, como punto de referencia.