Ferrari presentó su primer auto 100% eléctrico, el "Luche", generando controversia en la industria automotriz y una caída del 6,3% en sus acciones.
El diseño, de color azul y sin el tradicional sonido de motor a combustión, ha sido criticado por ex directivos como Luca di Montezemolo, quien lo calificó como "la destrucción de un mito".
El vehículo, con un precio de 550 mil euros, representa un giro radical para la marca, tradicionalmente asociada al motor a combustión y al color rojo.