Fernanda comenta sobre su encuentro con su abogada, Georgina Barbarrosa, y la reciente pérdida de su cuñada. Explica que su rol no es ser mediadora, sino un nexo para que pueda expresar sus sentimientos tras obtener un fallo judicial a su favor.
Señala que su ex pareja también tiene derecho a expresarse, pero lamenta que se sienten con derecho a hablar en programas de televisión sobre aspectos íntimos de su vida. Fernanda describe la desagradable sensación de escuchar a su ex hablar de intimidades en televisión, sintiendo que "compran" y "alquilan" su vida, y que él se presenta como víctima.