El analista Claudio Fantini calificó la homilía de Mons. García Cuerva como un reflejo de la gravedad de la situación política argentina, que describió como marcada por el "sectarismo" y una "infección de obscenidad" que emana desde el discurso presidencial.
Fantini criticó la falta de reacción de la oposición ante esta situación, que describió como una "infección de obscenidad que supura permanentemente violencia verbal y retórica y gestual". Consideró que la homilía de García Cuerva es la primera reacción acorde a un discurso oficialista que, según él, promueve la codicia y el odio político y social.
El análisis se dio mientras el presidente Javier Milei y su gabinete se asomaban al balcón de la Casa Rosada, en medio de tensiones políticas internas y ante la expectativa de la reunión de gabinete. Se observó la disposición estratégica de figuras como Patricia Bullrich y las interacciones entre miembros del gobierno como Santiago Caputo y Martín Menem.