Se señala una "falta de política y gestión" en el gobierno, con carencia de cuadros dirigentes y funcionarios capaces. Los problemas se enredan en idas y vueltas, incluso en temas sencillos.
Se indica la necesidad de acelerar el consumo popular para que las mejoras económicas lleguen al salario y empleo, especialmente en sectores de clase media-baja y los que padecen pobreza. Se menciona que, si bien se avanzó culturalmente al no asociar todos los problemas a subsidios, la obra pública sin corrupción y la aceleración del consumo familiar son indispensables para ganar elecciones.