Se destaca como un logro de la política pública argentina la significativa caída del 70% en los embarazos adolescentes. Se considera un éxito de la educación sexual integral, que brinda a los jóvenes la opción de decidir y prevenir embarazos no deseados.
Se argumenta que esta reducción en los embarazos adolescentes representa una verdadera libertad para las personas, permitiéndoles tomar decisiones informadas sobre su salud sexual y reproductiva.
Se expresa preocupación por un posible futuro abandono de estas políticas públicas, lo que podría llevar a un resurgimiento de los embarazos adolescentes y otras enfermedades de transmisión sexual, revirtiendo los avances logrados.