A pesar de tener casa propia, muchos argentinos enfrentan dificultades económicas extremas, llegando a situaciones de precariedad y teniendo que recurrir a sacar fiado para subsistir.
La situación general del país es descrita como un "desastre", con una notable cantidad de personas en situación de calle y una crisis económica que afecta a todos los niveles, superando incluso experiencias previas como la década del '90.