La discusión entre Marixa Zavalli y Carmen Barbieri escala, con ambas expresando su hartazgo y frustración.
Zavalli insiste en que las disculpas deben ser "cara a cara" y que Carmen le da vuelta la cara cuando intenta hablarle. Exclama tener las "bolas llenas" y pide que la dejen en paz.
Se reconoce que la escena es larga y genera un "quilombo", pero la tensión entre ambas es palpable. Se cuestiona la falta de madurez y la persistencia en el conflicto después de tantos años.