Rodrigo, "El Talismán", se prepara para el próximo mundial, al que asistirá con parte de su familia, a diferencia de ocasiones anteriores donde viajaba solo.
A pesar de no poder ir a todos los partidos, confía en la ayuda de la Virgen y en que Messi juegue un mundial más. Rodrigo es muy creyente y habla de Dios constantemente, atribuyendo las victorias a la fe.
Se despide deseando bendiciones y pidiendo unidad para defender el título mundial en casa, mostrando su fervor como hincha.