En Miami, Lionel Messi es amado por la gente, los medios de comunicación, los hinchas y hasta los rivales. Su carisma, personalidad sencilla, timidez y rol como buen esposo y padre lo convierten en un ejemplo dentro y fuera de la cancha.
Más allá de su talento futbolístico, Messi es admirado por su calidad humana. Se le describe como una persona adorable y accesible, cuya forma de ser lo caracteriza. Incluso en situaciones de tensión, como la recordada frase "andá pa' allá", mostró una manera educada de expresarse.