Gisela Kradinou, artista, se dedica a crear bebés hiperrealistas, también conocidos como "bebés reborn".
Estos muñecos, que requieren semanas de trabajo y múltiples capas de pintura, buscan replicar la apariencia de un bebé real y son utilizados tanto como juguetes por niñas, como para fines terapéuticos por adultos y personas que han sufrido pérdidas.
El proceso de creación es minucioso e incluye el injerto pelo por pelo y la aplicación de pinturas termosellables.