En Detroit, Estados Unidos, se inauguró la primera autopista pública del país capaz de cargar vehículos eléctricos en movimiento de forma inalámbrica.
La tecnología utiliza bobinas de cobre incrustadas debajo del pavimento para enviar energía a los vehículos especialmente equipados mediante carga inductiva. El Departamento de Transporte de Michigan calificó la iniciativa como un avance significativo para la infraestructura de carga eléctrica.
Esta innovación busca solucionar el problema de los tiempos de espera para cargar autos eléctricos, ofreciendo una solución continua mientras los vehículos circulan. Se estima que esta tecnología podría implementarse en un 20% de las rutas en el futuro cercano, facilitando la transición hacia la movilidad eléctrica.