Estados Unidos atacó a Irán, rompiendo semanas de alto el fuego y poniendo en peligro las negociaciones de paz en Oriente Medio. Irán acusó a Washington de violar el cese de hostilidades vigente desde el 8 de abril, mientras que Estados Unidos afirmó que el ataque tuvo como objetivo instalaciones de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban colocar minas.
El presidente Donald Trump había sugerido previamente un compromiso inminente, pero las esperanzas de paz se vieron truncadas por el anuncio de Israel de intensificar su ofensiva en Líbano y el posterior ataque estadounidense a Irán. Las negociaciones continúan en Doha, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que podrían prolongarse debido a discusiones sobre el lenguaje del documento inicial.