La situación económica de Colombia se caracteriza por una fuerte desigualdad social y territorial, con sectores marginales acentuados a pesar de una relativa estabilidad en la zona de Bogotá. Las regiones del Caribe, en particular, atraviesan una profunda depresión económica estructural.
Esta marcada desigualdad histórica podría influir en la votación presidencial. Se anticipa que si Iván Cepeda no obtiene un resultado contundente en la primera vuelta, las fuerzas de derecha se unirán, especialmente si Paloma Valencia emerge como figura principal, canalizando votos hacia ella en una eventual segunda vuelta.