El Banco Central ha acumulado 9 mil millones de dólares en reservas, y el dólar se mantiene estable, lo que genera preocupación en algunos sectores por una posible apreciación del peso en términos relativos a la inflación, lo que podría afectar la producción. A pesar de esto, la actividad económica mostró una mejora del 3,3% en la última medición, aunque se aclara que es un rebote tras una caída previa.
La inflación ha cedido, y el Fondo Monetario Internacional renovó el programa con Argentina, autorizando un desembolso de mil millones de dólares. Si bien el FMI aplaude la política fiscal, señala la necesidad de salir al mercado para garantizar el financiamiento de los vencimientos de deuda y obtener confianza financiera.
A pesar de las buenas noticias económicas, persiste la destrucción de empleo y el endeudamiento de las familias, que ha aumentado un 11,54%. El consumo mayorista también ha caído un 1,4%, lo que sugiere que el deterioro productivo podría revertirse tímidamente, especialmente en comercio e industria.