Se retoma la discusión sobre la política y las diferentes percepciones de la realidad que tienen los periodistas y panelistas.
Se compara la situación con "dos miradas totalmente opuestas" sobre el país, lo que lleva a cuestionar la realidad que se está viviendo. Se menciona que en Navidad, hablar de política suele terminar en peleas, como las que se ven entre Viviana y otros panelistas.
Se sugiere que Fantino y Viviana deberían "bancarse" las discusiones y jugar "duro", ya que son figuras públicas acostumbradas a este tipo de confrontaciones. Se enfatiza la necesidad de que las disculpas sean sinceras y cara a cara.