Un arquitecto santiagueño, Eduardo Murias de 63 años, fue detenido en Brasil bajo prisión preventiva por al menos 90 días, acusado de injuria racial y presuntos vínculos con el tráfico de menores.
El incidente ocurrió en un vagón de tren, donde Murias habría realizado comentarios racistas hacia un niño de 7 años y enviado mensajes a su madre con contenido perturbador, incluyendo la oferta de llevarse al niño como esclavo.
La madre del menor, al advertir la situación y los mensajes, decidió denunciar a Murias, quien fue detenido por personal de seguridad y la policía militar. La abogada Agustina Páez también se encuentra detenida en el marco de la causa.
La investigación busca determinar si las acusaciones de racismo se extienden a cargos más graves como el tráfico de menores, dada la naturaleza de los mensajes intercambiados.