El presidente de Senegal, Basiegut Jomai Fahy, destituyó al gobierno liderado por Usman Sonko, un populista radical opuesto a la reestructuración de la deuda externa con el FMI. Esta decisión ha generado preocupación y protestas en Dakar.
El FMI congeló un programa de préstamos de 1.800 millones de dólares debido a irregularidades en la declaración de deuda. La situación económica del país es crítica, con una deuda externa que representa el 132% de su PBI. Los manifestantes apoyan al ex premier Sonko y critican la medida presidencial, exigiendo soluciones urgentes.