Un evento gastronómico organizado por Rodrigo en Avellaneda, que buscaba batir un récord Guinness con un sándwich gigante, terminó en descontrol debido a la afluencia masiva de gente que se abalanzó sobre la comida antes de ser distribuida de manera ordenada.
Rodrigo, visiblemente afectado, explicó que el evento, del cual se cumplían 25 años de la parrilla, requirió cuatro meses de planificación y esfuerzo. A pesar de haber contratado seguridad y personal, la multitud generó caos, llevándose sándwiches y otros elementos de la organización, lo que arruinó el esfuerzo y la posibilidad de obtener el récord.
El organizador aclaró que la comida era para toda la gente y no solo para invitados, y lamentó que un grupo de personas arruinara el evento. Se mencionó que se habían contratado más de 40 policías y servicios de la municipalidad, pero la situación se desbordó cuando comenzaron a regalar los sándwiches.