Se generó un debate sobre la veracidad de los créditos otorgados por el Banco Nación y si estos se basan en información certera o en simples rumores.
Un panelista cuestionó la fuente de la información, calificándola de "chisme", mientras que otro defendió la legitimidad de los créditos, afirmando que están "bien otorgados". La discusión escaló al punto de mencionar que la situación de los créditos está "bajo investigación", añadiendo un elemento de posible irregularidad.
Se planteó la incertidumbre sobre la continuidad de un diputado en su cargo, vinculando esto a la obtención de créditos y la falta de garantías a largo plazo para quienes los solicitan, sugiriendo que en algunos casos la única garantía parece ser "robar".