La historia de Angie y Andrés, dueños de una verdulería en Villa Celina, conmovió al programa. A pesar de tener solo tercer grado de primaria, Angie aprendió a sumar con la ayuda de sus clientas y, junto a su esposo Andrés, quien se formó como mecánico, construyeron un negocio familiar.
Sus hijas, Jessica (24) y Solange (20), cursan estudios universitarios en la UTN e UBA respectivamente, y colaboran activamente en el negocio familiar. Angie y Andrés, inmigrantes de Bolivia, expresaron su gratitud a Argentina por las oportunidades brindadas y su mayor deseo es que sus hijas se conviertan en grandes profesionales, superando sus propias limitaciones educativas.