Se cuestiona la pertinencia de mantener las PASO, argumentando que implican un gasto de miles de millones de pesos en procesos electorales internos que podrían destinarse a otras prioridades.
Se apela a la razonabilidad de los dirigentes para cuidar las arcas públicas y evitar la dilapidación de recursos del Estado.
Se señala que el PRO y otros aliados están colaborando con el gobierno de Javier Milei en la aprobación de leyes que benefician las arcas públicas, y se critica la idea de que esta colaboración sea "a cambio de nada".