La crisis económica en Argentina se manifiesta en el cierre de aserraderos en Misiones, como Linor SRL, que despidió a 130 empleados, afectando las economías regionales.
La falta de oportunidades laborales en Argentina, bajo el gobierno de Milei, obliga a los misioneros a cruzar a Brasil, donde el gobierno de Lula ofrece expansión económica y empleo.
Se menciona también que Citroën dejará de fabricar autos en Argentina, trasladando su producción a Brasil, mientras el gobierno argentino parece darle la espalda al Mercosur, en contraste con la expansión económica de los países vecinos.