En Bogotá, la división por estratos sociales en Colombia genera opiniones encontradas. Mientras las clases altas expresan rechazo al gobierno de Petro y cuestionan el impacto de las reformas, la clase media se muestra dividida.
En contraste, en barrios populares como el de Alejandra Potosí, en Ciudad Bolívar, existe una percepción de que el gobierno está atendiendo las necesidades de los sectores más bajos. Las reformas buscan reducir la brecha entre los estratos 6 y 1, aunque la implementación y el impacto real siguen siendo objeto de debate.